Éxodo es un libro al que siempre me gusta regresar para recordar la paciencia de Dios a pesar de la infidelidad de los hombres.
Éxodo narra la historia de la salida del pueblo de Israel de Egipto y cómo Dios va abriendo camino para cumplir su propósito y sus promesas. El pueblo de Israel estaba siendo explotado y esclavizado por los egipcios, pero el Señor los liberó y trajo gran aflicción a sus opresores. Al salir de Egipto, anduvieron 40 años por el desierto, a fin de encontrar aquella tierra que el Señor les había prometido, pero en ese tiempo, fueron múltiples las veces en las que el pueblo miraba hacia atrás y recordaba Egipto con añoranza, tal y como vemos en Éxodo 16: 3« y les decían los hijos de Israel: Ojalá hubiéramos muerto por mano de Jehová en la tierra de Egipto, cuando nos sentábamos a las ollas de carne, cuando comíamos pan hasta saciarnos; pues nos habéis sacado a este desierto para matar de hambre a toda esta multitud.»
Éxodo narra la historia de la salida del pueblo de Israel de Egipto y cómo Dios va abriendo camino para cumplir su propósito y sus promesas. El pueblo de Israel estaba siendo explotado y esclavizado por los egipcios, pero el Señor los liberó y trajo gran aflicción a sus opresores. Al salir de Egipto, anduvieron 40 años por el desierto, a fin de encontrar aquella tierra que el Señor les había prometido, pero en ese tiempo, fueron múltiples las veces en las que el pueblo miraba hacia atrás y recordaba Egipto con añoranza, tal y como vemos en Éxodo 16: 3« y les decían los hijos de Israel: Ojalá hubiéramos muerto por mano de Jehová en la tierra de Egipto, cuando nos sentábamos a las ollas de carne, cuando comíamos pan hasta saciarnos; pues nos habéis sacado a este desierto para matar de hambre a toda esta multitud.»
